Día 19, ¡Seguimos aprendiendo!
- Sara Pérez Pleite
- 29 nov 2017
- 2 Min. de lectura
A primera hora, en 5ºB tenían clase de Religión, por lo que mi tutora y yo fuimos a la sala de profesores, y allí estuvimos avanzando diseñando exámenes.

A segunda hora, tenían clase de Matemáticas en 5ºB, donde, al comienzo de esta asignatura corrigieron los ejercicios que la profesora mandó el día anterior. Los ejercicios eran de "simplificar, mínimo común múltiplo, números mixtos, tanto por ciento, etc.
A tercera hora en 5ºB tenían Inglés, por lo que mi tutora y yo fuimos a sustituir en la clase de 5ºA la asignatura de Ciencias Sociales. Para ello, este profesor dejó actividades de repaso escritas, por lo que mi tutora se lo dijo a los niños y ellos lo fueron haciendo.

Después del recreo, a cuarta hora, en 5ºB tenían la asignatura de Matemáticas, donde siguieron repasando ejercicios para el examen del día siguiente. A mitad de la clase, cambiaron al área de Lengua, donde se corrigieron los ejercicios del día anterior. Finalizada esta acción, la profesora explicó “indicaciones para llegar a un lugar”, donde después realizó un resumen de ello.
A última hora, en 5ºB tenían Ciencias Naturales. En esta sesión la profesora siguió explicando el temario que la faltaba de ayer, donde, antes de comenzar, les estuvo preguntando sobre lo que ya sabían. Mientras tanto, yo fui al final de la clase con el niño Acneae a realizar un dictado.
OPINIÓN PERSONAL:
Tras este día he podido observar nuevos comportamientos. En primer lugar, cuando visito una clase nueva, los niños continuamente miran al extraño que hay en ella, y temen levantar la mirada del papel por si les esta mirando o les dice algo. Esto lo pude comprobar en la clase de 5ºA. También me resultó curioso que en las mesas tuvieran pegadas las normas de la clase, y una serie de indicaciones. Después, hablándolo con su tutor, me enteré que en la clase hay un niño muy impulsivo, que dice las cosas sin pensar, y cuando ya has la dicho, y ve la reacción de los demás, se da cuenta de que ha hecho mal.
Además, esta es una de las pocas clases donde los niños están colocados en grupos de 4. En el nivel de quinto, es la única clase así.
Finalmente, he de decir, que cuando realicé el dictado con el niño Acneae, me di cuenta cómo en este procedimiento el niño es mucho más lento que en leer, ya que, traducir las palabras en otro idioma, y aún teniendo poca práctica, le cuesta mucho.
Con todo esto, pongo fin a otro día lleno de experiencias, esperando a ver que me traerá el siguiente.
