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Día 32, ¡Los niños no dejan de sorprenderme!

  • Sara Pérez Pleite
  • 21 dic 2017
  • 4 Min. de lectura

A primera hora tocaba sesión de Matemáticas en 5ºB. Al comienzo de ésta, la profesora informó de las actividades que se iban a realizar hoy, así como las que se iban a realizar mañana. También informó ,que, para mañana, al ser el último día, los niños tenían que traer comida en bolsas y bebidas en lata o en botella, puesto que iban a hacer como una fiesta de despedida del trimestre.

Tras informar a los niños sobre las actividades que se iban a realizar, corregimos los ejercicios de matemáticas que se mandaron el día anterior. La profesora me dijo que los corrigiera yo mientras ella redactaba un documento.


En uno de los ejercicios "convertir una fracción a decimal", salió un niño que no sabía hacerlo, o le daba miedo escénico salir a la pizarra, puesto que en todo momento se quedó quieto delante de la pizarra y ni se movía. Entonces una niña (la niña acosadora que previamente se había metido con otros niños), le estaba diciendo la solución a su compañero. Yo la "regañé", pues no me parecía correcto que le dijera como se hacía, puesto que así el niño no iba a aprender nunca.


A este niño le ayudé, explicándoselo en varias ocasiones. Como vi que no avanzaba, le dije que se sentara en su sitio, y yo misma corregí ese ejercicio para enseñarle como se hacía, mientras que lo explicaba para toda la clase y así todos repasaban.


Cuando ya terminamos de corregir, la profesora me dijo que pusiera más ejercicios de decimales y varias operaciones de cálculo. Como sabia que la niña acosadora no comprendía muy bien las divisiones, la saqué a realizar una división de tres cifras, y, como en el caso de su compañero, la niña no sabia hacerlo, y en todo momento decía que se quería sentar que no sabia hacerlo.


Ante esta revelación, la puse en el lugar de su compañero, la dije que si a ella ahora la gustaría que la dijeran en todo momento si lo sabia hacer, si la decían la solución etc. Ella dijo que no. Entonces ahí la hice comprender que no siempre hay que decir las cosas a los demás, pues no se ayuda en su aprendizaje.


Como esta niña seguía sin empezar la división, la expliqué el procedimiento. Entonces la niña fue poco a poco realizando este procedimiento hasta que, finalmente, consiguió terminar la operación. Cuando terminó y se sentó la dije que me explicara el proceso que había realizado, y con eso yo veía si la niña lo había entendido.


Posteriormente saqué a otros niños/as a realizar las actividades. Saqué a aquellos niños que pensaba que tenían un poco de dificultad, y en este caso vi que, efectivamente, fallaban. También volví a sacar al niño que anteriormente había salido, justamente al mismo ejercicio para ver si lo había comprendido. El niño me hizo la primera operación bien, pero a partir de ella, seguía quieto y sin moverse, haciéndolas mal. No supe si realmente no sabia hacerlo, o, tenía miedo escénico.


También saqué a la niña acneae, una niña TDH, para ver si entendía estas operaciones, y vi que tenía dificultades en la realización de algunos ejercicios, concretamente en las multiplicaciones. Mientras tanto, el niño acneae realizó ejercicios de apoyo en matemáticas.

Durante esta sesión estuve sola con la clase, ya que su tutora bajó a rellenar unos papeles.


A segunda hora en 5ºB tuvieron clase de Lengua. A esta hora comenzamos a leer el libro de lectura que cada uno había pagado por leer. La profesora me dijo que leyera con ellos, entonces les dije a los niños que yo no iba a ir por orden de lista, yo iba a ir saltando niño por niño y así ver quién estaba atento y quien no. Casualmente, con esta técnica pillé a unos cuantos niños que no estaban atentos a la lectura.

Después de leer, la profesora preguntó a los niños si habían entendido la lectura, y les preguntó de que trataba, entonces los niños por orden, y levantando la mano, fueron diciendo a la profesora de lo que trataba el libro. Con este método se realizó la comprensión lectora de la lectura, para ver si los niños se habían enterado de ella.


Tras esta actividad realizamos un dictado, le corregimos, y posteriormente, evaluamos su tutora y yo los cuadernos de los alumnos. Mientras tanto, el niño acneae estaba realizando ejercicios de apoyo en lengua.


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A cuarta hora tuvo lugar la actuación navideña en la iglesia. Para ello se dividieron en dos grupos: los que iban se fueron con la profesora de religión, y los que no iban se quedaron con mi tutora, otra profesora y yo en la clase de 5ºC viendo una película “La niñera mágica y el big bang”.


Cuando terminaron la actuación y vinieron de la iglesia, se repartieron las notas. Después, la tutora en 5ºB estuvo hablando en general sobre ellas, y después con cada niño en particular, y en público, y les estuvo dando consejos y recomendaciones de cara al segundo trimestre. Con ello se estuvo viendo cómo la profesora realizaba una sesión de tutoría con cada uno de sus alumnos.



OPINIÓN PERSONAL:


Durante este día han tenido lugar sucesos que son necesarios mencionar, entre ellos, lo ocurrido en la sesión de Matemáticas. La niña acosadora, es una niña muy impaciente, que en cuanto sabe hacer un ejercicio o alguna otra actividad, no respeta a sus compañeros, ni al profesor. Aunque ya se ha intentado corregir su forma de ser, ésta niña siempre vuelve a su comportamiento habitual.


Por otro lado, no entiendo que le sucedía al niño que no se movía al salir a la pizarra. Cuando está en su sitio sentado habla, ríe, y se relaciona con sus compañeros, pero cuando le saqué en esa ocasión, parecía como si tuviera miedo.


En relación con la película puesta en esa sesión es una película que trata valores, por lo que fue perfecta para ese momento.


Pongo fin a este día, donde ya finalizando mi periodo de prácticas, sigo descubriendo nuevos aspectos sobre estos niños.






© 2017 por SARA PÉREZ PLEITE. Creado con Wix.com

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