Día 21, ¡Comienza un nuevo mes, y qué bien se acaba la semana!
- Sara Pérez Pleite
- 1 dic 2017
- 5 Min. de lectura
Esta vez, termino la semana de una manera diferente. Hoy me tocaba rotar por Educación Infantil, más concretamente, en el nivel de 4º años. La tutora de esta clase es María, la cual me recibió con los brazos abiertos.
A primera hora, los niños entraron hacia su clase, dejaron su abrigo en el perchero de fuera, y al entrar en el aula, se sentaron en forma de "U" sobre unas colchonetas, listos para comenzar su asamblea. En ella, se escogía al secretario de ese día, quien tenía que poner su nombre, y, contar las vocales que tenía, decir el día de la semana donde nos encontrábamos, contar en serie todos los días del mes, las estaciones, etc.
Durante el tiempo que duró la asamblea, la profesora les hacía cantar canciones que ya habían aprendido, ya sea para decir los días de la semana, los meses del año, las vocales, el abecedario, etc. Además, les puso una canción de relajación, donde en todo momento los niños gesticulaban tal y como les había enseñado la profesora.
Cuando terminó el tiempo de asamblea, cada niño se fue a su sitio, en su mesa, y con su grupo establecido. Cada grupo tenía asignado un color, el cual sería el color del rincón que tocaba esa semana.
Como actividad preparada para hoy, la profesora les dijo que iban a hacer un gran árbol de navidad con los nombres de todos los niños. Cada niño tenía que pintar las letras de su nombre de verde oscuro. Con ello se fomentaba la motricidad fina de los dedos, la prensión y presión del lápiz de color, el dominio de la mano,etc ya que se estaba trabajando las habilidades grafomotoras.
Cuando cada niño terminó de colorear sus dos hojas con los nombres, la profesora les dijo que fueran a jugar al rincón que tenían asignado para ese día. En la clase se podían ver 4 rincones: rincón de magia, construcciones, juegos y animales, de lectura, de puzzles, y, finalmente, de roles sociales, como médico, ama de casa, etc.
10 minutos antes de salir al recreo, la profesora les dijo que fueran, por orden de grupos, a buscar su almuerzo. Cuando todos lo tenían, comenzaron a comer junto con la profesora.
A las 12:00 salimos al recreo. El patio del colegio es muy extenso, por lo que Educación Infantil tiene una sección especializada. Allí hay toboganes, arenero, ruedas, material para jugar con la arena, etc. Su duración fue de media hora, por lo que, a las 12:30, nos fuimos para su aula. Allí, nada más llegar, la profesora les repartió una toallita para que se limpiaran las manos, anunciándoles que iba a realizar la sesión de relajación diaria. Para ello, bajó todas las persianas, y puso velas en medio de cada mesa, donde para mi sorpresa, que ningún niño tocaba ni soplaba. Tras esto, les puso una canción de "Manuel de Falla", el músico que estaban estudiando esta semana. Cuando todos estuvieron de brazos cruzados y en silencio, preguntó a la delegada qué material quería que utilizase para la relajación, pues solía utilizar tenedores, rodillos, etc, y con el tenedor, y al son de la música, fue relajando a los niños.
La canción que escucharon la puedes escuchar haciendo clic en la imagen:
Al terminar, la profesora les dijo que se sentaran en el lugar de la asamblea puesto que les iba a contar un cuento. La profesora se salió fuera de la clase para disfrazarse y traer el material con el que realizaba esta sesión. Cuando finalizó esta actividad, la profesora les dijo que volvieran a sus mesas ya que iban a realizar un ejercicio que tenían atrasado. Al finalizarlo, los niños se fueron a sus rincones a jugar, hasta la hora de irnos.
OPINIÓN PERSONAL:
Mi paso por Educación Infantil me ha hecho ver cómo es trabajar con diferentes metodologías, en este caso, el trabajo por proyectos, y, por rincones.
Cuando llegué a esta aula hubo niños que estaban maravillados de que estuviera, muy cariñosos y muy cercanos, como es el caso de un niño llamado Samuel, el cual tiene un retraso madurativo. Sin embargo, también hay otros niños con un carácter más seco, a los cuales les daba igual mi presencia.
Además, ya en esta etapa se puede ver la personalidad de cada niño, pues hay niños que quieren acaparar ser el centro de atención, y otros, que intentan ser ellos mismos y jugar con todos, sin hacer ningún mal.
Me resultó muy curiosa una situación que se dio en la clase, donde una niña la dijo a otra llamada Martina que no quería ser su amiga. En ese momento, Martina empezó a llorar, y cuando la profesora la preguntó que la pasaba, esta se lo contó. Mientras tanto, la otra niña se reía. Con esto vi como los niños a estas edades no piensan lo que dicen, y cómo, desde tan pequeños, se puede hacer daño a una persona.
Sin embargo, en la clase no todos los niños van a actuar con maldad, pues en este nivel se encuentra matriculado un niño de nacionalidad china, que no entiende el español, y que, sin embargo, se relaciona con todos sus compañeros, y los niños, no muestran racismo ante el.
En cuanto a las actividades realizadas durante este día, he de decir, que las acciones llevadas a cabo en la asamblea me han parecido muy interesantes, pues la profesora en todo momento les preguntaba por contenidos ya vistos, haciendo un repaso de conocimientos previos, y viendo así, que niños necesitan reforzar contenidos. Además, lo que se trabajaba allí les servía luego para trabajarlo individualmente en sus mesas.
En el momento en el que se ha desarrollado la sesión de relajación he podido observar cómo la profesora trata este recurso para tranquilizar a los niños después de una actividad física, y para prepararles para la realización de otra actividad más tranquila, como es el caso de la sesión de lectura, donde en ella, he podido ver cómo su tutora se mete tanto en la dramatización del cuento, que los niños se quedan encantados al verla, participando en todo momento. Además, cuando terminó de leer el cuento, la profesora les recompensaba por su buen comportamiento con chucherías, aportando así un refuerzo positivo a los niños.
También es necesario matizar que, durante todo el día que estuve en esta clase, vi como la profesora trataba a sus alumnos, y ésta lo hacía empleando un tono de voz bajito y suave, con el objetivo de que los niños la prestaran más atención.
Por otro lado, entre la información facilitada, esta profesora me dijo cómo evaluaban a los niños, y era estableciendo los parámetros de: conseguido, muy conseguido, poco conseguido.
Finalizo así este día, donde he podido ver cómo es la metodología de trabajo en Educación Infantil, cuáles son los recursos y materiales que se emplean, y, la flexibilidad de los tiempos en cada una de sus sesiones. Pero sin dudarlo, lo mejor de este día ha sido poder compartirlo con la profesora, y, con sus alumnos.
